El DHA forma parte de la estructura de la retina y el Omega 3 ha sido ampliamente estudiado por su posible papel en la salud ocular. Conoce qué dice la evidencia científica y cuáles son sus alcances.
Nota editorial: Este contenido fue publicado originalmente en 2023 y actualizado en 2026 con fines de optimización editorial, actualización de evidencia científica y mejora de la experiencia de lectura.
La salud visual depende de múltiples factores, entre ellos la edad, la genética, los hábitos de vida y una alimentación equilibrada. En este contexto, los ácidos grasos Omega 3 han despertado el interés de la comunidad científica debido a que el ácido docosahexaenoico (DHA) es un componente importante de la retina y participa en diversas funciones relacionadas con la visión.
Aunque los estudios continúan avanzando, es importante interpretar sus resultados con cautela. Actualmente, la evidencia sugiere que el Omega 3 puede desempeñar un papel dentro de una alimentación saludable, pero no sustituye la atención oftalmológica ni constituye un tratamiento para enfermedades oculares.
¿Por qué se estudia la relación entre el Omega 3 y la vista?
Los ácidos grasos Omega 3, especialmente el DHA, forman parte de la estructura de las membranas celulares de la retina, el tejido responsable de captar la luz y enviar la información visual al cerebro.
Por esta razón, los investigadores han analizado durante años si un adecuado consumo de Omega 3 puede contribuir al mantenimiento de la función visual o influir en algunas condiciones relacionadas con la salud de los ojos.
Si deseas conocer más sobre las diferencias entre EPA, DHA y otros ácidos grasos esenciales, puedes consultar nuestro artículo sobre los tipos de Omegas y sus funciones.
¿Qué dice la evidencia científica?
DHA y función de la retina
El DHA es uno de los principales ácidos grasos presentes en la retina. Diversos estudios han demostrado que participa en la estructura y funcionamiento normal de este tejido, razón por la cual mantener una alimentación que aporte cantidades adecuadas de este nutriente forma parte de una dieta equilibrada.
Omega 3 y síndrome de ojo seco
Una de las áreas más investigadas es la relación entre el Omega 3 y el síndrome de ojo seco. Algunos estudios han observado beneficios en determinados grupos de personas, mientras que otros no encontraron diferencias significativas frente al placebo.
Actualmente, la evidencia no permite concluir que el Omega 3 sea un tratamiento para el ojo seco, aunque continúa siendo un tema de investigación.
Degeneración macular relacionada con la edad
También se ha estudiado el posible papel del Omega 3 en personas con degeneración macular relacionada con la edad (DMAE).
Hasta ahora, los resultados son variables y no permiten afirmar que los suplementos de Omega 3 prevengan esta enfermedad o detengan su progresión. Sin embargo, una alimentación rica en pescado y otros alimentos que aportan Omega 3 suele formar parte de patrones dietéticos asociados con una buena salud general.
Lo que el Omega 3 no puede hacer por sí solo
El Omega 3 no sustituye las revisiones oftalmológicas ni los tratamientos indicados para enfermedades oculares.
La salud visual depende de numerosos factores, entre ellos el control de enfermedades como la diabetes, la protección frente a la radiación ultravioleta, el descanso visual, la presión intraocular y la atención médica oportuna cuando aparecen síntomas.
Por ello, los suplementos de Omega 3 deben entenderse como un complemento dentro de un estilo de vida saludable y no como una solución para prevenir o tratar enfermedades de los ojos.
¿Cuándo consultar con un oftalmólogo o profesional de la salud?
Si presentas visión borrosa, pérdida de visión, dolor ocular, cambios repentinos en tu capacidad visual, ojo seco persistente o cualquier otro síntoma que afecte tu salud ocular, es importante acudir con un oftalmólogo para recibir una valoración adecuada.
Asimismo, si estás considerando incorporar un suplemento de Omega 3, un profesional de la salud puede orientarte sobre si esta alternativa es apropiada para tus necesidades, especialmente cuando existen enfermedades crónicas o tratamientos médicos en curso.
Si deseas conocer cuáles son las principales fuentes de este nutriente, puedes consultar nuestro artículo sobre las mejores fuentes de Omega 3.
Un último vistazo a la investigación
La investigación sobre la relación entre Omega 3 y vista continúa evolucionando. La evidencia disponible reconoce la importancia del DHA como componente estructural de la retina y sigue explorando el posible papel del Omega 3 en distintas condiciones relacionadas con la salud ocular.
Mantener una alimentación equilibrada, realizar revisiones oftalmológicas periódicas y adoptar hábitos saludables siguen siendo las principales recomendaciones para cuidar la visión a lo largo de la vida.
Referencias
- National Institutes of Health. Omega-3 Fatty Acids Fact Sheet for Health Professionals.
- Oydanich M, et al. Effects of Omega-3 Supplementation on Exploratory Outcomes in the Dry Eye Assessment and Management Study. Ophthalmology. 2020.
- SanGiovanni JP, Chew EY. The role of omega-3 fatty acids in retinal health and disease.
- Journal of Clinical Medicine. Omega-3 Fatty Acids and Eye Health: An Overview.

