De una resina negra que sale de las montañas al primer alimento de un mamífero convertido en suplemento para adultos: investigar antioxidantes terminó llevándome a lugares que definitivamente no esperaba.
Estuve varios días leyendo sobre antioxidantes y caí en el agujero del conejo de las curiosidades. Comencé en lo más conocido: vitamina C, radicales libres, estrés oxidativo. Después estaba leyendo sobre una sustancia negra que aparece entre las rocas, el corazón de una vaca, el calostro y la razón por la que cocinar un tomate puede mejorar nuestra capacidad de aprovechar uno de sus compuestos.
No todo lo que encontré cabe perfectamente dentro de la definición de “antioxidante”. NMN, por ejemplo, llegó a mis notas por su relación con NAD+ y el metabolismo celular; el calostro es una mezcla muchísimo más compleja. Pero todo apareció por seguir la misma pista.
Y algunas cosas eran demasiado buenas para dejarlas enterradas en mis notas. Te traigo aquí algunos fun facts que me despertaron la curiosidad.
1. Alguien vio una sustancia negra saliendo de una roca y decidió probarla
Necesito empezar por shilajit porque sigo sin superar este dato. Es una sustancia oscura, parecida a una resina, que aparece en formaciones rocosas de regiones montañosas de Asia y tiene una larga historia de uso tradicional. Hoy la encontramos en suplementos, tanto en su forma de resina como en cápsulas. Esto ya lo explicamos y lo puedes leer por acá.
Lo que no he encontrado es la respuesta a la pregunta verdaderamente importante: ¿quién fue la primera persona que la vio y decidió llevársela a la boca?
Quien haya probado el shilajit puede apreciar mejor la magnitud de esa decisión. No es exactamente algo que uno vea salir de una piedra y piense “se antoja”. Alguien tuvo que ser extraordinariamente curioso, valiente o estar muy aburrido.
Siglos después, shilajit terminó en TikTok. Una sustancia negra de las montañas con siglos de tradición convertida en objeto de deseo del bienestar moderno. Pero alguien la probó por primera vez y no sé quién fue.
2. Empezamos contando pasos y terminamos hablando de NAD+
No es tanto un dato curioso, sino una reflexión de ciencia y obsesiones modernas. Mi primer Fitbit contaba pasos y eso era suficiente. Diez mil pasos se sentían como información sofisticada sobre mi cuerpo y alcanzar la meta diaria producía una satisfacción bastante desproporcionada para algo que, esencialmente, significaba caminar.
Mira dónde estamos ahora: Medimos sueño, frecuencia cardiaca, recuperación, glucosa, temperatura y variabilidad de frecuencia cardiaca. El bienestar adoptó una parte de la cultura de Silicon Valley: si podemos obtener un dato, queremos verlo; si podemos verlo, probablemente queramos optimizarlo.
En ese mundo era casi inevitable que aparecieran NMN y NAD+. NAD+ es una molécula esencial para el metabolismo celular. NMN es uno de los compuestos que el organismo puede utilizar para producirla y hoy forma parte de una enorme área de investigación relacionada con metabolismo y envejecimiento. La ciencia alrededor de NAD+ es mucho más compleja que cualquier gráfica de una app, pero culturalmente el salto me parece fascinante.
En relativamente pocos años pasamos de querer saber cuántos pasos dimos a querer saber qué está ocurriendo dentro de nuestras células. No sé si eso cuenta como progreso. Pero definitivamente cuenta como una historia de nuestra época.
3. Glutatión tuvo un pésimo departamento de marketing
La vitamina C consiguió las naranjas. Resveratrol consiguió el vino. Glutatión consiguió un nombre no muy lindo y un trabajo importante que realiza silenciosamente dentro de nuestras células.
Nuestro organismo fabrica glutatión a partir de aminoácidos y lo utiliza como parte de sus sistemas de defensa antioxidante. Es una molécula genuinamente importante y, durante muchísimo tiempo, eso no fue suficiente para volverla famosa fuera de ciertos círculos científicos y de salud. Todo cambió cuando empezaron a llamarla “el antioxidante maestro”.
De pronto una molécula que nuestro cuerpo produce todos los días tenía branding. Aunque no sea una clasificación científica real, tengo que reconocer que después de años intentando explicar “glutatión”, alguien finalmente encontró un pitch mucho más atractivo.
4. El primer alimento de un mamífero terminó en el gimnasio
Calostro es el primer alimento que producen los mamíferos después del parto. Está diseñado para un momento extraordinariamente particular de la vida y contiene una mezcla compleja de proteínas y componentes bioactivos. Lo lógico sería que la historia terminara ahí. Spoiler alert: no terminó ahí.
Hoy existe calostro bovino como suplemento para adultos y, mientras investigaba antioxidantes, terminé encontrando estudios en atletas. La imagen me parece igualmente interesante: algo producido originalmente para acompañar los primeros días de vida de un becerro termina décadas después en un laboratorio donde investigadores observan qué ocurre en atletas después de entrenar intensamente.
El calostro no se reduce a “un antioxidante”; su composición y las razones por las que se investiga son mucho más amplias. Pero fue precisamente la pista del estrés oxidativo la que me llevó hasta él. Fue una sorpresa curiosa y por eso lo pongo en la lista.

5. Durante años quisimos creer que el vino tinto era prácticamente una decisión de salud
Tengo cierta debilidad personal por esta historia. Crecí en Ensenada, con Valle de Guadalupe cerca y una familia a la que le gusta el vino. Así que cuando empezó a popularizarse la idea de que el vino tinto contenía un compuesto llamado resveratrol, digamos que el hallazgo encontró una audiencia bastante receptiva. Qué extraordinaria coincidencia: resulta que algo que ya disfrutábamos tenía un antioxidante.
Resveratrol es un compuesto vegetal presente, entre otros lugares, en la piel de las uvas. Y la investigación alrededor de él es enorme. Me imagino la versión científica de las Fiestas de la Vendimia con cientos de estudios siendo publicados.
La asociación entre resveratrol y vino sobrevivió porque era demasiado buena para no contarla. Sin embargo, la cantidad de resveratrol que obtenemos de una copa de vino está muy lejos de convertirla en una estrategia de suplementación.
6. Cocinar un tomate puede hacer más accesible lo que estamos buscando
Nota aclaratoria previa: Por “tomate” me refiero al tomate rojo que también se conoce en México como jitomate. Ahora sí: Hay una regla informal de nutrición que muchos aprendimos sin que nadie tuviera que enseñárnosla: fresco es mejor. Y después el licopeno dijo “hold my antioxidantes”.
El licopeno es el pigmento que ayuda a darle su color rojo al tomate y es también un carotenoide con actividad antioxidante. En crudo se encuentra atrapado dentro de una estructura vegetal que nuestro sistema digestivo no necesariamente desarma con gran eficiencia.
Procesar y cocinar el tomate puede cambiar esa estructura y hacer que el licopeno resulte más disponible para ser absorbido. Esto no convierte automáticamente a todo producto procesado de tomate en mejor alimento que uno fresco, pero sí revela el principio que la gastronomía es química en la cocina.
7. El “10” de CoQ10 no lo inventó Marketing
Durante años vi CoQ10 escrito en suplementos sin detenerme demasiado en el nombre. Apenas ahora, buscando información sobre esta coenzima, descubrí su origen. La historia moderna de CoQ10 empieza en 1957, cuando Frederick Crane y otros investigadores aislaron un compuesto llamado quinona mientras estudiaban mitocondrias de corazón de res. La “Q” viene de su estructura de quinona y el “10” se refiere a una cadena formada por diez unidades de isopreno (otro compuesto orgánico).
La parte romántica es que CoQ10 también se conoce como ubiquinona, un nombre relacionado con su amplia presencia en los seres vivos (viene precisamente de la palabra “ubicuidad” = en todos lados). Es un dato pequeño y probablemente completamente inútil para elegir un suplemento, pero por eso me encanta.
“CoQ10” por nombre tiene un toque científico-futurista. La historia detrás es mucho más bonita y salió del corazón de una vaca.
Uno empieza con antioxidantes y termina en lugares extraños
Ésta probablemente sea mi parte favorita de trabajar con temas de bienestar. Es una oportunidad de leer mucho, de descubrir y encontrar indicadores de todo el trabajo científico que hay detrás del día a día. Luego, aparecen las historias.
Una tradición de siglos llega a TikTok. Un wearable que contaba pasos termina conectado culturalmente con nuestra obsesión por el metabolismo celular. Un becerro nos lleva a un estudio con atletas. Una salsa de tomate cuestiona una regla nutricional que dábamos por hecha. El corazón de una vaca explica el nombre que llevamos años viendo en el anaquel.
A veces hago listas, a veces hago guías; hoy no resistí convertir las curiosidades en una nota. Cuando empecé a leer de antioxidantes nunca me imaginé que acabaría aquí.
Si quieres leer más sobre antioxidantes y qué hacen, acá tenemos una guía de antioxidantes poco conocidos.
Referencias
- Crane, F. L., Hatefi, Y., Lester, R. L., & Widmer, C. (1957). Isolation of a quinone from beef heart mitochondria. Biochimica et Biophysica Acta, 25, 220–221.
- Crane, F. L. (2007). Discovery of ubiquinone (coenzyme Q) and an overview of function. Mitochondrion, 7 Suppl, S2–S7.
- Cieślicka, M., et al. (2023). Effects of Long-Term Supplementation of Bovine Colostrum on Iron Homeostasis, Oxidative Stress, and Inflammation in Female Athletes: A Placebo-Controlled Clinical Trial. Nutrients, 15(1), 186.
- Vinten, K. T., et al. (2025). NAD+ precursor supplementation in human ageing: clinical evidence and challenges. Nature Metabolism, 7, 1974–1990.
- Brown, K., et al. (2024). Resveratrol for the Management of Human Health: How Far Have We Come? A Systematic Review of Resveratrol Clinical Trials to Highlight Gaps and Opportunities. International Journal of Molecular Sciences, 25(2), 747.
- Shi, J., & Le Maguer, M. (2000). Lycopene in tomatoes: chemical and physical properties affected by food processing. Critical Reviews in Biotechnology, 20(4), 293–334.
- Imran, M., et al. (2021). Lycopene: A Critical Review of Digestion, Absorption, Metabolism, and Excretion. Revisión sobre biodisponibilidad y metabolismo del licopeno.
- Referencias científicas sobre composición, uso tradicional y control de calidad de shilajit consultadas para la serie de contenidos sobre antioxidantes.

